CELEBRACION DOMINGO 29 DE ENERO DE 2017, CEIM-Quillota





Este domingo 29 de enero  nuevamente  el ministerio de  alabanza de nuestra iglesia CEIM-Quillota,  guiado por nuestro Pastor  Israel Codocedo, nos guio en la presencia de Dios,  a través  de alabanzas  y  adoración.
En este  día, nuestra Pastora  Teamar  Ulloa, nos compartió un mensaje que nos  hizo  reflexionar acerca  de  que tipo  de  persona somos ante la presencia de  nuestro  Señor Jesús, el mensaje compartido  fue el  siguiente:
¿Es o parece? ¿Ser o parecer?
De los que van a ver un partido de fútbol al estadio, podemos ver dos tipos de personas: el hincha y el espectador.  El hincha mucho antes de comenzar el partido ya está cantando y demostrando toda su pasión por el equipo que representa, en cambio en espectador solo mira, observa y critica.
En la casa de Dios también hay un espectador y un hincha, el espectador va a ver a Dios y el hincha se encuentra con Dios y se va con él.
Sgto. 1:25 dice: “Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.”
Debemos oír y hacer la palabra. Entendamos que lo exterior revela lo que está dentro, así que demuestre a quién usted sirve y se verá lo que usted realmente es.
La biblia nos cuenta la historia de la hija del faraón, cuando ella fue a bañarse y vio a un niño dentro de una canasta en el rio y tuvo compasión de él. Éste era moisés, quien creció como un príncipe, se vistió como príncipe, hablaba y mandaba como príncipe pero no lo era. Dios requiere de personas que sean verdaderos hijos de Dios y no espectadores. Requiere que los hijos de Dios sean y parezcan hijos de Él.
El capítulo 7 de mateo nos enseña que un árbol bueno da buenos frutos y que uno árbol malo da malos frutos, y evidentemente nos dice que por los frutos seremos conocidos. En este tiempo donde todo está terminando se verá muy claramente quién es quién y los entendidos comprenderán.
Lo que le agrada al padre es que seamos hijos auténticos. Muchos aparentan e intentan mostrar características que no tienen y se esfuerzan, pero no esfuerzan por mantener una relación real con Dios.
Malaquías 3:18 nos dice algo sumamente importante:
“Y ustedes volverán a distinguir entre los buenos y los malos, entre los que sirven a Dios y los que no le sirven.”
Habrá una distinción de quién es y de quién parece.
¡Amados hermanos, el árbol se conoce por sus frutos!